Respondemos las principales dudas de los papás de perros sobre la higiene bucal de los peludos. Mantené la limpieza al día para evitar el aliento y que él pierda los dientes en el futuro.

Aunque los perros no sean susceptibles a las caries, son serios candidatos a la dolencia periodontal, que es una inflamación en la encía generalmente causada por la acumulación de sarro en los dientes. Este problema lleva al mal aliento. La dolencia periodontal puede causar mucho dolor y en casos más graves puede causar fractura (y ¡hasta pérdida de los dientitos!) y contribuir para el desarrollo de otras dolencias, como las cardiovasculares. Si nunca cepillaste los dientes de tu perro, tal vez sea hora de rever el hábito.

¿Cepillo, dedal o gaza?

Es como hacer la higiene de la propia boca: lo importante es limpiar todos los dientes.

La mejor opción es siempre aquella a la que vos y tu perro se adapten mejor. Si preferís el cepillo de dientes humano, elegí uno de cerdas blandas y del tamaño adecuado para el de tu animal.

En razas pequeñas, una buena opción son los cepillos de bebés.

Pasta dental

¡NUNCA uses pasta dental humana! El producto contiene sustancias que no pueden ser ingeridas por los perros (el flúor, por ejemplo), y, como ellos no escupen, van a terminan comiéndose el producto. Esto puede causar gastritis, dolores abdominales, vómitos y hasta diarrea.

Optá siempre por una pasta veterinaria. Existen en diversos sabores (¡hasta de carne!) y suelen ser bastante atractivas para los perros.

Tené en cuenta que lo más importante no es la crema dental y sí el cepillado en sí, por lo tanto vale cepillar sin pasta pero no vale dejar de cepillar.

Hacé asociación positiva

Un buen tip para comenzar es asociar el cepillado con algo bastante positivo. Colocá un poquito de pasta en el cepillo y dejá que tu perro lo pruebe. Conforme fuera acercando el cepillado a la boca y a los dientes, y él lo fuera aceptando, dale un huesito para recompensarlo. Tal vez precises de alguna paciencia en ese comienzo, pero no desistas.

Los perros chicos tienen los dientes más juntos y, por eso, más propicios a juntar suciedad. Lo indicado es que en ellos el cepillado sea hecho todos los días. Ya para los grandes, la indicación es a cada dos días.

Sarro

¿Sabías que el perro puede tener sarro en los dientes? El sarro son aquellas manchitas en la base de los dientes que varían del color amarillento hasta el color marrón oscuro.

No vas a conseguir remover este sarro con el cepillado – si intentás, probablemente va a causar un sangrado en la encía. En este caso, cepillá con delicadeza y buscá un veterinario odontólogo, ya que generalmente es necesario un procedimiento quirúrgico para la remoción del sarro.

Por Aretha Yarak – Especial para DogHero for dog lovers. Fuente: veterinaria DogHero Ingrid Stein